Las relaciones sociales afectan profundamente en el bienestar emocional de las personas, siendo una fuente crucial de apoyo y estabilidad. Entendemos por bienestar emocional al estado en el cual una persona se siente feliz, satisfecha y en paz consigo misma.
La ausencia de relaciones sociales sanas puede aumentar la inseguridad, provocar hipertensión, desactivar las defensas y afectar a la percepción del dolor.
Cultivar nuestras habilidades sociales significa potenciar la calidad de nuestras relaciones con los demás.
Algunas habilidades sociales son:
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Escuchar activamente: Mirar a los ojos, usar expresiones faciales y corporales adecuadadas. Dar señales de estar escuchando y entendiendo lo que nos dicen, bien con gestos o con palabras.
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Usar un tono de voz adecuado, hablar con claridad.
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Iniciar y mantener una conversación.
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Saber preguntar.
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Agradecer.
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Presentarse y presentar a otros.
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Establecer una cita, hacer un plan con los demás.
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Ponerse en el lugar de la otra persona.
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Definir un problema, negociar y evaluar soluciones.
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Expresarse con asertividad: Defenderse con respeto, comunicar necesidades y atender los derechos de los demás.
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Pedir ayuda.
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Persuadir: Argumentar, conectar y llegar a un entendimiento donde hagas ver a la otra persona que cierto hecho podría ser mejor.
Autoafirmación: Tener seguridad de tus propias decisiones y creencias, defenderlas y reivindicar tus propios derechos.
